Nota de prensa: La URJC lanza el primer título de postgrado sobre Videoescena de España

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El título de postgrado “Experto Universitario en Videoescena (Audiovisual para las Artes del Espectáculo)”, único en su género en las universidades españolas, tiene como principal objetivo dar respuesta a las necesidades actuales de la industria del espectáculo respecto a la creación de contenidos audiovisuales y la utilización de la proyección audiovisual en el aquí y ahora del acontecimiento escénico. El curso, cuyo proceso de matriculación ya está abierto, comenzará a impartirse de marzo a junio de 2017 en los platós y aulas teóricas del Campus de Fuenlabrada de la Universidad Rey Juan Carlos.

El curso está dirigido a titulados en Comunicación Audiovisual, Artes Escénicas y Bellas Artes que deseen formarse como videoescenistas para asumir la responsabilidad de la concepción, creación, grabación, edición y producción de contenidos audiovisuales y su proyección en cualquier tipo de espectáculo o acontecimiento publicitario. De igual modo, se busca ofrecer a profesionales de la industria audiovisual y de las artes escénicas un conocimiento que amplíe las posibilidades electivas en sus diferentes disciplinas y les abra nuevos caminos laborales.

La tecnología de registro, edición, postproducción y proyección del vídeo digital ocupa hoy día un lugar privilegiado en espectáculos y propuestas artísticas de diferentes disciplinas, como el teatro, la danza, la ópera, los conciertos musicales, las instalaciones en museos, galerías de arte y acontecimientos publicitarios. Desde la organización del título se entiende que la complejidad de los espectáculos actuales exige profesionales especializados en los procesos, los procedimientos y la técnica audiovisual aplicados específicamente a las artes del espectáculo. La introducción de la proyección audiovisual en la producción escénica requiere de conocimientos específicos para una aplicación efectiva y creativa que integre de forma natural el audiovisual en cualquier tipo de acontecimiento.

El equipo docente, dirigido por el autor y director teatral Gustavo Montes, profesor del Departamento de Comunicación de la Universidad Rey Juan Carlos, está integrado por una quincena de profesionales de las artes escénicas en ejercicio y profesores de la Universidad Rey Juan Carlos. Entre ellos, videoescenistas como Álvaro Luna (subdirector del curso) y Emilio Valenzuela, iluminadores como Juan Gómez Cornejo, escenógrafos como Silvia de Marta, directores como Raúl del Águila y teóricos como el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, José Luis García Barrientos.

Toda la información académica sobre el título “Experto Universitario en Videoescena (Audiovisual para las Artes del Espectáculo)” puede encontrarse en el siguiente enlace de la web de la Universidad Rey Juan Carlos: http://urjc.es/estudios/titulos-propios/2110-experto-universitario-en-videoescena-audiovisual-para-las-artes-del-espectaculo#informaci%C3%B3n-b%C3%A1sica

Primer día de clase

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Mañana comienzo un nuevo curso en la universidad. Mi primera clase es “Redacción Periodística” de primer año. Les acabo de colgar a mis nuevos alumnos un documento con una lista de lecturas recomendadas. Encabezo el documento con la siguiente parrafada:

Sólo se puede aprender a escribir leyendo y escribiendo. Es algo obvio, pero también fundamental para el estudiante de Periodismo.

El año pasado, al comienzo del curso, me ocurrió esto:

El libro -gordo- de Renzi

En el presente curso tomo la delantera y me permito presentarles aquí una breve selección de libros que he estructurado en dos apartados:

1. Libros periodísticos, donde se recogen títulos relacionados, en su mayor parte, con el gran reportaje, el reportaje y la entrevista.
2. Libros sobre el arte de escribir.

La estructura (mínima) y el contenido se justifican con esta cita de El arte de la fuga de Sergio Pitol:

Otra regla, la definitiva: jamás confundir redacción con escritura. La redacción difícilmente permitirá que la palabra posea más de un sentido; para la escritura, la palabra es por naturaleza polisemántica (sic): dice y calla a la vez; revela y oculta. La redacción es confiable y previsible; la escritura nunca lo es, se goza en el delirio, en la oscuridad, en el misterio y el desorden, por más transparente que parezca.

No se trata de una bibliografía, puesto que, como comprobarán, no se cita ni editorial ni año de publicación. Se trata de una lista, de ésas que tanto gustaban al maestro Umberto Eco. Investiguen aquellos títulos y autores de la lista que les llamen la atención. Qué diablos, investíguenlos todos: son periodistas. Y, sobre todo, léanlos. Si no todos, todos los que puedan. Tengan por seguro que en ellos, si leen de forma activa e inteligente, aprenderán más que en cualquier clase.

El estreno de “Manos”: la nota de prensa

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La compañía Viterbo Teatro estrena la obra Manos de Gustavo Montes en la sala El Umbral de Primavera de Madrid el próximo viernes 10 de junio a las 22.15 horas, dentro del marco del Festival Con-vivencias. El texto aborda la dolorosa realidad de la violencia de género mediante una evocación del propio maltratador desde una cotidianidad inquietante. Lejos del victimismo y la convencionalidad, la obra permite que sean los espectadores quienes juzguen su comportamiento.

Interpretada por Fabián Pérez Arias, actor argentino radicado en España desde hace veinticinco años, y codirigida por Celina Andaló y Nacho Atienza, la obra sumerge al público en la intensidad de la acción, acercándolo al personaje hasta poder olerlo, tocarlo y sentirlo. Los espectadores, que se encuentran sentados en círculo junto al personaje como si de una sesión de terapia se tratara, se enfrentarán a una pregunta incómoda: ¿es posible el perdón y la redención para alguien que ha ejercido la violencia de género?

“En nuestra puesta en escena de Manos se exponen tres versiones distintas de una situación de violencia machista con el objetivo de generar una reflexión profunda en el espectador”, afirma Fabián Pérez Arias, que inició el proyecto tras leer la obra de Gustavo Montes publicada en una antología de textos teatrales breves. Es esa reflexión la que finalmente llevará a los espectadores a tener la última palabra y el último gesto sobre la posibilidad de perdón y redención del personaje.

Para llevar a cabo la puesta en escena la compañía ha contado con el asesoramiento de especialistas de la Fundación Aspacia para la Convivencia (http://fundacion-aspacia.org), una organización sin ánimo de lucro cuya misión consiste en proteger a las víctimas y promover la igualdad en las relaciones, con el propósito de lograr una sociedad libre de maltrato. “Es importante para nosotros –añade Fabián Pérez Arias– recordar aquello que dijo Adolfo Marsillach: nos soy tan ingenuo como para pensar que el teatro puede cambiar la sociedad pero sí creo que puede ayudar a despertarla. Y para ayudar a despertarla permitidme que recuerde también que el 016 es el teléfono de atención a las víctimas de violencia machista”.

En su estreno en el marco de la Muestra Internacional de Teatro Unipersonal Sólo Tú, celebrada en Cantabria el mes de mayo pasado, el público ha dicho: “La disposición del espacio, la iluminación, el realismo… Es todo muy agobiante”, “Lo lees, lo ves en las noticias pero sentirlo así, tan cerca… Estoy consternado”, “Ves claramente a la mujer en ese collar, el único toque de color, el único respiro”.

La compañía Viterbo Teatro (nombre impuesto, más que inspirado, por el personaje femenino y amor arrebatado del protagonista de El Aleph de Jorge Luis Borges, Beatriz Viterbo) surge hace cinco años a partir de un proyecto de llevar a escena el cuento de Borges. Hoy es el germen de un concepto que abarca un espacio de exhibición, investigación y la producción de propuestas escénicas en torno a la productora y distribuidora laClac arts management, dirigida por Fabián Pérez Arias, que vuelve a la interpretación después de un extenso periodo dedicado a la gestión cultural.

El autor de la obra, el dramaturgo Gustavo Montes, fue galardonado en 2005 con el Premio Martín Recuerda por su obra En negro y declarado finalista por Caleidoscopio en el Premio de Teatro Madrid Sur del Festival Internacional de Mediterráneo. Su última obra, A trozos, tragedia del hombre solo, que también dirigió, se estrenó en el Teatro Bertolt Brecht de La Habana (Cuba) y en la Sala Mirador de Madrid. Gustavo Montes es también profesor en los Grados de Comunicación Audiovisual, Periodismo y Artes Visuales y Danza de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Actualmente es director del título de postgrado Experto Universitario en Videoescena (audiovisual para las artes del espectáculo) en la mencionada universidad.

Manos de Gustavo Montes

Compañía Viterbo Teatro

Estreno: Viernes 10 de junio, 22.15 horas

Otras funciones: Sábados 11, 18 y 25 de junio, 20.00 horas

Lugar: El Umbral de Primavera (C/ Primavera, 11 – Metro Lavapiés)

Semprún, ese escritor francés

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Me estoy dando un atracón de Semprún, ese escritor francés que fue ministro de cultura en España. Desde que leí hace años “Autobiografía de Federico Sánchez” no había vuelto a visitarlo. Supongo que la publicación de una reciente biografía me ha abierto de nuevo el apetito literario. He devorado en un par de días “Federico Sánchez se despide de ustedes”, un libro sobre su experiencia en el ministerio de cultura que salta al campo de concentración de Buchenwald -que lo marcó y marcó también su obra- hasta su infancia en Madrid, antes de que su familia se exiliase, primero en La Haya y después en París, o a sus días clandestinos como miembro del PCE en la España franquista. Esos saltos temporales son propios de su estilo, que me gusta. También están en “La escritura o la vida” y en “Adieu, vive clarté”, los libros con los que ando liado a la par (el último en francés). Me gusta la sensación de leerlo en francés. Habla de su infancia en Madrid, de su llegada al extranjero, de su decisión de hablar francés sin acento, lengua que finalmente utilizó en su trabajo literario. No sé por qué, desde pequeñito siempre quise ser yo también un escritor francés (Jo, he sentido un estremecimiento al confesar esto. A ver si alguno me va a crucificar ahora como a Fernando Trueba por aquello que dijo en la entrega del premio).

Análisis de la dramaturgia española actual

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Me escribe el maestro García Barrientos. Me envía las pruebas del libro Análisis de la dramaturgia española actual, que él coordina y donde participo con un capítulo dedicado a Barcelona, mapa de sombras, de Lluïsa Cunillé, que abre el libro. Me divertí mucho diseccionando la obra a través del modelo de análisis dramatológico que propone el maestro.

El libro incluye trabajos sobre otros autores españoles, más o menos de la misma generación que la Cunillé, como Sergi Belbel, Antonio Álamo, Rodrigo García, Juan Mayorga, Angélica Liddell y Ernesto Caballero. Teatro postdramático, neo-naturalismo, poética de la sustracción… Temas, estilos, poéticas diferentes y no tan diferentes que desvelan compañeros como Emilio Peral Vera, Abel González Melo, Miguel Carrera Garrido, Ana Fernández Valbuena y Ana Gorría Ferrín. En un largo y prolijo prólogo el maestro García Barrientos expone el modelo de análisis -común en el trabajo de todos los participantes- que ha venido desarrollando en distintas obras teóricas, ya clásicas en los estudios de teatro. Además, mi querida y admirada Mabel Brizuela -que dedicó algunos de sus trabajos a mi obra dramática- nos habla de la “renovación incesante” del teatro español.

En fin, en breve en las librerías.

La cultura desactualizada

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Ando investigando algunos asuntos sobre el teatro andaluz para uno de los proyectos que tengo entre manos. Hace dos semanas escribí un email a la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales, responsable del Centro Andaluz del Teatro (CAT). Les avisaba que la página web del CAT estaba completamente desactualizada y que me apenaba que la imagen que se estaba trasladando al mundo de la cultura andaluza, particularmente del teatro, era de absoluto desentirés, puesto que, entre otras muchas cosas, la programación que se ofrecía era la de 2014/2015. Me contestaron lo siguiente: “Buenos días, Acusamos recibo de su comunicación y le informamos que damos traslado de la misma a la Unidad competente en este tema. Atentamente”. La respuesta, como se ve, destaca por su cariño burocrático. Desde el Gabinete de la Consejera de Cultura, Rosa Aguilar, a quien también escribí, ni siquiera me contestaron. Normal, debieron pensar que se trataba de un asunto menor. La web del CAT sigue desactualizada. Debe ser que “la Unidad competente en este tema” tiene mucho trabajo. En fin, quizás se deba a que la gestión de la cultura andaluza esté tristemente desactualizada. http://www.juntadeandalucia.es/cultura/cat/programadeactividades/

Manos

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Pues aquí tenemos a Fabián Pérez, de la compañía Viterbo Teatro, hablando de la obra “Manos” (casualmente de mi autoría) que se programó hace un mes en Cantabria. A finales de junio, también en Madrid. Iremos informando.

La leyenda del tiempo

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Ayer nos emocionamos con las chicas del Grado de Artes Visuales y Danza mientras analizábamos algunas secuencias del documental La leyenda del tiempo de Isaki Lacuesta.
Sobre todo, cuando Makiko, la chica japonesa que viaja a San Fernando para aprender a cantar como Camarón, recibe por teléfono la noticia de la muerte de su padre y comienza a balbucear la versión cantada del poema de García Lorca que hizo el propio Camarón. Contemplé en silencio los rostros de mis alumnas. Instantes mágicos, formidables, en los que nos dejamos arrastrar por las imágenes, la melodía, el ritmo -el compás, que diría Monge, el hermano de Camarón, que aparece en la secuencia- y la fuerza del poema. Por momentos como este merece la pena dar clases.

Las imágenes de Isaki Lacuesta:

El poema de García Lorca:

El sueño va sobre el tiempo
flotando como un velero.
Nadie puede abrir semillas
en el corazón del sueño.
—¡Ay, cómo canta el alba, cómo canta!
—¡Qué témpanos de hielo azul levanta!
El tiempo va sobre el sueño
hundido hasta los cabellos.
Ayer y mañana comen
oscuras flores de duelo.
—¡Ay, cómo canta la noche, cómo canta!
—¡Qué espesura de anémonas levanta!
Sobre la misma columna,
abrazados sueño y tiempo,
cruza el gemido del niño,
la lengua rota del viejo.
—¡Ay, cómo canta el alba, cómo canta!
—¡Qué espesura de anémonas levanta!
Y si el sueño finge muros
en la llanura del tiempo,
el tiempo le hace creer
que nace en aquel momento.
—¡Ay, cómo canta la noche, cómo canta!
—¡Qué témpanos de hielo azul levanta!

Soy otro: un extraño

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Hoy Pitol me ha recordado algo que escribió Justo Navarro, novelista y traductor, en el prólogo de El cuaderno rojo de Paul Auster. Cuando lo leí hace unos años me pasó desapercibido. Ahora, con la relectura, adquiere todo su sentido. Navarro escribió esto:

Escribes la vida, y la vida parece una vida ya vivida. Y cuanto más te acercas a las cosas para escribirlas mejor, para traducirlas mejor a tu propia lengua, para entenderlas mejor, cuanto más te acercas a las cosas, parece que te alejas más de las cosas, más se te escapan las cosas. Entonces te agarras a lo que tienes más cerca: hablas de ti mismo conforme te acercas a ti mismo. Ser escritor es convertirse en un extraño, en un extranjero: tienes que empezar a traducirte a ti mismo. Escribir es un caso de impersonation, de suplantación de personalidad: escribir es hacerse pasar por otro.

Soy otro. Un extraño.

Cita con Pitol

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Ayer me visitó Sergio Pitol en casa. Está viejito y gordo. Me recordó a mi amigo Roberto Lázaro Ochoa, cineasta y productor, que murió hace una década a los 86 años. Pitol se sentó en la incómoda butaquita del salón y, bajo la luz del flexo, me habló mucho del gran Monsiváis, que también murió y que era su gran amigo literario y al que nunca leí. La literatura, precisamente, ocupó la mayor parte de la conversación. Él, Pitol, me dijo que se había dedicado a estudiar las poéticas de otros y que nunca había tenido tiempo de meditar sobre la suya. No me lo creí del todo a tenor de lo que me estaba contando sobre su preocupación por la forma.

Poco antes de despedirse (ya era tarde y tenía que tomar el avión rumbo a México: vive en Xalapa) me dijo algo que, en cuanto le di un abrazo agradecido y cerré la puerta, anoté precipitadamente en mi cuaderno de notas y que reproduzco, por su interés (pienso en mis alumnos de la universidad), aquí:

Otra regla, la definitiva: jamás confundir redacción con escritura. La redacción difícilmente permitirá que la palabra posea más de un sentido; para la escritura, la palabra es por naturaleza polisemántica (sic): dice y calla a la vez; revela y oculta. La redacción es confiable y previsible; la escritura nunca lo es, se goza en el delirio, en la oscuridad, en el misterio y el desorden, por más transparente que parezca.

Hacía unas semanas les explicaba a mis alumnos de Periodismo la diferencia entre el lenguaje periodístico y el lenguaje literario, entre denotación y connotación, las dimensiones del acto del lenguaje de Austin y la significación del silencio entreverado entre las palabras en la comunicación. El curso que viene, me dije, Pitol estará también en mis clases. El periodismo, ya les he dicho a mis alumnos con mi prepotencia habitual, es un oficio cortito si no se complementa con estas cosas.

Nota: Tengo que leer a Monsiváis.