BRECHT y el camino de la CLASE OBRERA

Estándar

dos obreros
Tras una opípara cena en La Talega y un café en El Gofre, algunos terminamos la noche en casa de Fran (lindos cuadros de pintores alcalareños en la pared, vitrina con libros escritos por el propietario y recuerdos de Praga, de Disney, de amigos). Estábamos Fran, periodista, novelista, profesor. Su pareja, Lucía, alta ejecutiva de una multinacional. Roberto, guionista de series de televisión. Nuria, mi pareja, coordinadora de prensa de un sindicato. Y yo mismo. Los mismos que nos habíamos reunido unos años antes por las mismas fechas, aunque faltaba Ruth, pareja de Roberto y psicóloga (quizás, por el camino que tomó la conversación, hubiera hecho falta su presencia).

Hablamos de cine, de televisión y, finalmente, de obreros y empresarios. De la primera reunión a ésta, no habíamos cambiado mucho. Todos manteníamos las mismas posturas, matizadas quizá por la experiencia, e igualmente enfrentadas. Sin embargo, había algo que nos unía. Todos éramos hijos de obreros y unos más y otros menos lo habíamos olvidado inmersos en la vorágine de eso que llaman ascenso social. Éramos profesionales.

Profesionales. Es decir, obreros asimilados. Obreros sin conciencia de pertenencia alguna. Obreros que han olvidado su historia común de lucha. Me sentí triste. Siempre pensé que uno nunca debe olvidar de donde viene, puesto que esto determina el camino. No hace mucho leí una crítica de Javier Vallejo en El País sobre la versión teatral que ha hecho Antonio Onetti de Solas, la película de Benito Zambrano. En ella clasificaba a las dos protagonistas, madre e hija -ésta limpiadora-, como clase media baja. Ya no existe la clase obrera. Nos han arrebatado el nombre, el concepto, la historia, la lucha… la conciencia. Ahora somos operarios o profesionales. Clase media. Baja, alta, Media-media… Pero clase media. —¿Es ese nuestro camino?

Nos despedimos sobre las cuatro y media de la madrugada. Estaba cansado y, no sé por qué, pensé en Brecht.

12 comentarios en “BRECHT y el camino de la CLASE OBRERA

  1. Pilar

    ¡Mira que ir a Sevilla y no poder disfrutar de una charla a las cuatro de la mañana en la que, a buen seguro, se estaba construyendo el mundo¡

    Menos mal que me que quedan dos estupendos libros de mi querido Gustavo en los que, al parecer, me encuentro.
    besos
    pilar

  2. Fran

    Me ha gustado tu blog, un taco. No tengo la misma impresión de la reunión. Para mí fue muy reconfortante encontrarme con amigos y poder charlar tranquilamente después de los años. ¿Hay otra forma de triunfo? La charla me pareció más moderada que otras veces, otro triunfo casi zapateril. Creo que estábamos de acuerdo en todo (casi todo). Eso sí, yo no tengo conciencia obrera, pero sí sé de dónde vengo. He vendido sandías en la carretera y (…), nada que tú no conozcas. Pero no tengo especial simpatía por el género “obrero”, lo cual me convertirá en un facha para la progresía. Yo no veo obreros, veo personas humildes, tan admirables o detestables como cualquier otras. No sé qué es eso de la clase obrera. A lo mejor en la próxima reunión (¿Barcelona, Madrid? ) me lo explicas. Te debo un comentario de tus obras. Abrazos

  3. Lobo

    me deja perplejo,anonadado,ahogado,suspendido en el espacio de la vaina mas incompresible,he inalcanzable,atravezado como por un frio sable de incomprension infinita, y no exagero ni un punto.que te produce tristeza,que acongoja tu corazon de hombre forjado en las ideas anticapitalista.de verdad creiste alguna vez que estos hijos de sus padre y su madre no tenian otro fin que el de pillar asiento en primera fila,conseguir puestos en el mejor lugar del mercado y beneficiarse de los frutos de la la civilizacion.NO TE CREO,la tristeza que tu cabeza soporta nada tiene que ver,con semejante cosa.Que sabras tu me diras en tu sobervia al sobervio de mi persona,y yo te digo que coño sabre yo de lo que tu mente guarda,si la tienes cerrado a cal y canto para el hermano tonto,intuyo que tu inteligencia no puede pasar desapersivido tal descarada artimaña,quizas veas reflejado en ellos a tu propia persona y eso te da miedo y pena,una mescla de sentiemientos .
    deja ya de sicoanalizarme pensaras,tu sabras lo que te aflige,que se yo.
    que esto no es una mierda …esto es una guerrrra …una guarra..una puta guerra…una adulterada guerra de guarradas de unos contra otro por cojer un sillon…comprendes camarada……tio.. y no hace falta que me contestes..pero no te hagas el sordo..ni el sueco …un abrazo..mamonazo.

  4. Fran

    Se me ocurre un debate: ¿qué queda de la clase obrera? Observo mucha crítica antisistema desde una cómoda poltrona burguesa. Por qué es malo ser un burgués. Me ha costado muchos años no tner mala conciencia de mi (relativo) éxito personal. Y por supuesto que nadie me ha regalado absolutamente nada. Podemos matizar cómo se compagina eso del compromiso y el interés social, pero ya está bien de fustigarnos con la vara ideológica mientras cambiamos de mando tumbados en el sofá.
    Fran

  5. Gustavo Montes

    M4rt1n en un artículo es u blog sobre la “españolidad” venía a decir que él era español sencillamente porque había nacido en España. Aplíquese la cita al llamado “sistema”. Uno vive en este sistema. Pero eso no quita que el sistema pueda transformarse pacífica y democráticamente. Uno vive aquí y ahora, pero eso no implica que se tenga que conformar con las cosas tal y como están. Si uno sabe de dónde viene, sabe también hacia dónde dirigir sus esfuerzos. Hacia la transformación social (abriendo camino a otros que vienen del mismo sitio) o a la aceptación de lo establecido (y al “si yo lo he hecho, que lo hagan también los otros”). Creo que muchos estamos posición de avanzar, pese a que vivamos aquí y veamos la tele y asistamos al cine y al teatro. ¿Hay que renunciar a todo esto o pedirlo para todo el mundo? No son necesarias actitudes sadomasoquistas en el sofá. Pero, quizás, muchos como nosotros deberíamos reflexionar hacia dónde queremos dirigir nuestros pasos. Disfrutando, ¿eh?

  6. jose luis exlobo.

    La clase obrera es al primera en ir a las guerras,y la ultima en sentarse al festin de la paz,no me gustan las guerras ni los debates donde uno va por intereses ajenos,donde a uno le dan un fusil y le dicen ese que esta ahi es tu enemigo dispara.
    me gusta la conversacion y la razon,aunque a veces soy un despotico hombre de las nieves,fruto de un caracter histerico explosivo,los otros hombres que habitan en mi sufren con los ataques de iras de la fiera.y dice calmate y no te dejes liar por los que te dan un fusil y te dicen dispara..ya me voy haciendo viejo y creo que los otros hombres que habitan en mi tienen razon..veis lo que hago con este fusil …a la mierda.

  7. La conquista del aire (con perdón)

    Dice Gustavo que siguieron hablando de cine y de teatro y, sin que sepamos cómo, acabaron debatiendo sobre empresarios y obreros. Vaya tela. Yo casi no necesitaba seguir leyendo el artículo, la historia me sonaba bastante: yo había participado en…

  8. Fran

    Todavía no sé en qué estamos en desacuerdo. No creo que sea sospechoso de estar abducido por el sistema, ni que tenga que justificar nada de lo que haya hecho. Pienso en todo mi trabajo periodístico o literario y quizá sean una forma de cambiar modestamente “el sistema”. En suma, el problema es siempre cómo se pasa del orden teórico al práctico, porque no creo que la vida de ninguno de nosotros sea muy distinta. Parece que uno ha cumplido sólo con espantarse del mundo…

  9. jose luis

    si el esfuerzo no es recompensado la fuerza se vuelve dectructiva,la cupula gobernate del sistema prefiere soportar la destruccion ante que conseder beneficios generales,el sistema es opresivo.
    Todos somos parte del sistema ,la lucha desgraciadamente es inevitable, nadie abandonamos nuestros asientos por dolores ajenos.solo el malestar generalizado reacciona.
    no se trata de buscar tres pies al gato,el gato aparecera y tiene rayas muy gordas.dios guarde a las almas buenas.

  10. jose luis

    Solo para fran.La entrada en sociedad la tengo negada,nadie tiene la culpa.las luchas internas son dolorosas y desagradables,los leprosos debemos ser responsables y retirarnos al desierto.pero antes de ir queria decir te cuatro cosas,he leido dos de tus libros,el plan intrasendente y soy tonto y ademas lo se,no creo que tengas que justificar nada,eres un hombre inteligente y sencible,base para ser un literato de los buenos,en el primer libro ya brillan destellos de sencibilidad y laboriosidad,en el segundo libro soy tonto y ademas lo se la madurez esta muy reforzada y ya se puede hablar de construcion solidad,con estructura…natalio en muchas de las escenas respira y eso es lo maximo en literatura,otras no ,no quiero ser un pelota asqueroso,cuando respira y se pega peos el corazon late y se siente,el pasaje de tu encuentro con martin en el cerro es muy tierno y sabe a infancia,y tu diras a que bien estos comentario a destiempo,la prisa y las circuntancias hacen que las personas tomen posiciones enfrentadas,aunque no sean abiertamente,tranquilo no te voy a pedir nada,como trepa soy un desastre,simplemente queria que supieras que respeto tu trabajo y lo admiro,intuyo que lo mejor esta por venir,sino te duermes claro,lo ves no puedo evitar dar consejos,el caso es que aunque a veces mas de cuatro veces vea tigres con rayas gordas,no soy un apocalitico cagao,al menos no todo el tiempo,tu eres un apasible hombre sociable y yo un insociable hombre de las nieves,no pasa nada.Espero leer tu proximo libro y difrutar de la buena literatura.Existen clase oprimidas y leproso,y obreros pero ni lo has inventado tu ni yo…si salen mas o menos en tus libros no depende de ti.bueno un abrazo y me voy al desierto que creo que he visto un tigre y tiene las rayas muy gorda.chao.

  11. Antonio

    Yo también tengo clase. Tengo la clase que compartimos los jueves de ocho a once. Tengo, en estos momentos en el recuerdo, las clases impartidas a mis alumnos, desde el año mil novecientos noventa y seis, también alumnas. Y tengo, no se desde cuando, el convencimiento de pertenecer a una clase social que perdura en el tiempo, que tiene unos principios que a mis años no merece la pena cambiar, y que de vez en cuando me da satisfacciones como la de poder participar en este blog.
    gracias Gustavo por tu iniciativa.
    Desde mi clase, en el doble, o el triple sentido; podréis encontrar mis opiniones si pincháis en el enlace que os indico.
    usuarios.lycos.es/aorejan…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *