El silencio en el diálogo cinematográfico

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tigre
Años. Siglos. Quizás milenios. Tiempo. El tigre -que diría Borges- sigue devorándonos en silencio y apenas percibimos los mordiscos sumidos también en el mismo silencio. Quizás no el mismo. Quizás otro silencio. Cada uno en nuestro silencio. El tigre, nosotros, yo. Silencios pequeñitos que conforman un gigantesco silencio, si acaso éste pudiera ser grande o pequeño. O inmensamente pequeño. Mientras, el tigre mordisquea con desgana. En fin, rompo el silencio digital para hablar del silencio (qué mejor motivo). Pero no aquí, sino en el último número de la revista Enlaces donde el silencio, al menos en el diálogo cinematográfico, se dice. Hoy haré el amor con el tigre.