Febrero A trozos en la Sala Mirador

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Transcribo aquí la nota de prensa que estamos enviando a distintos medios. Es un trabajo duro, pero imprescindible para nosotros, que debemos alternar con los ensayos. Para mí es un regreso a los orígenes. De algún modo, volver a ejercer el periodismo me reconforta, me alivia de la tensión del estreno. Escribí en alguna ocasión que esta profesión es como una maldición, puesto que uno, cuando la ha ejercido, no puede dejar de percibir la realidad más que a través de esa mirada de búsqueda del hecho noticioso. Me toca ahora convencer a los compañeros de que A trozos, más allá de su naturaleza dramática, es ese hecho noticioso. Esto no es fácil. Los compañeros suelen estar cargados de trabajo en estos tiempos de reducciones de plantilla. Y quizás A trozos no sea ESE hecho noticioso. Quizás ni siquiera sea UN hecho noticioso. Quizás ni siquiera un HECHO. Quizás no sea hasta que se confronte con los espectadores en la sala.
En fin, ahí va la nota de prensa:
A TROZOS. Tragedia del hombre solo” se exhibe en la Sala Mirador (C/Doctor Fourquet, 31. Madrid) del 10 al 20 de febrero. El montaje, producido por Winnipegh y Simbiontes, se representó en el Teatro Bertolt Brecht de La Habana (Cuba) durante el pasado mes de abril con una gran acogida por parte de público y crítica. Dirigida por el propio autor, está protagonizada por el actor cubano Georbis Martínez que encarna a un personaje que a su vez interpreta a otros cuatro personajes. Son seres solos, enclaustrados, prisioneros de una atroz desolación, en un ambiguo y metafórico contexto postbélico que se muestran en carne viva al espectador a través de monólogos dramáticos equivalentes y fictodiálogos.
El crítico teatral del periódico Trabajadores de La Habana (Cuba), Yuris Nórido, escribió tras el estreno: “En A trozos no se respetan las fronteras entre el público y el actor, se vulnera una y otra vez la célebre cuarta pared. Desde el principio, el espectador comprende que muy probablemente será parte del juego. Pero esa es solo una parte del plan: la puesta en escena reserva otras acometidas: ruidos ensordecedores, haces de luz que obnubilan. Este es un espectáculo francamente provocador, inquietante, por momentos incómodo”¦ Gustavo Montes, en el doble rol de dramaturgo y director, presenta un puñado de personajes en situaciones extremas, delirantes. Al final todo parece indicar que estamos ante un solo personaje, que ha asumido con grandes dosis de morbo y esquizofrenia la personalidad, los miedos y los demonios de todos. En ese juego de caracterizaciones se luce Georbis Martínez. Despliega un impresionante espectro de recursos para hacer verosímiles a sus criaturas. El texto es cortante, crudo, hasta hiriente”¦ Y la puesta lo emula en ese sentido”.
“A TROZOS culmina esa poética de la intensidad ”“dice Gustavo Montes”“ que exploramos en su día con el Teatro Hurgente. Se trata buscar lo esencial, el instante preciso, exacto, en el que se desbordan los conflictos”.
La acción tiene lugar en un edificio semiderruido. Un CHICA RETRASADA explota en medio de la plaza, ocupada por los espectadores; un SOLDADO se enfrenta a un enemigo al que no ve, buscándolo en la platea con la luz de su linterna; un MUCHACHO paralítico se empeña en evitar que su madre acuda en busca de su padre desaparecido porque “todo el mundo está encerrado. No hay fuera. Sólo dentro”; un mutilado de guerra, MANCO, prepara su última acción violenta; un HOMBRE (que es uno y que es todos) se enfrenta a sí mismo en su lucha contra el helicóptero que pretende rescatarlo.
Estas historias esconden una historia secreta, no desvelada hasta el final. Mostrada de modo elíptico y fragmentario, la historia secreta se convierte en la clave de una estructura formada por intensos acontecimientos dramáticos que extienden el escenario más allá de sus límites, convirtiendo la sala teatral en una plaza pública y a los espectadores en personajes de ese mundo (quizás el mundo) que declina.
“No se busca la interacción con los espectadores, sino la inmersión ”“aclara el autor y director”“, sumergirlos en la ficción, convertirlos en personajes, no en actores. Impulsarlos a completar la historia, a reescribirla tras la función”.
“A TROZOS. Tragedia del hombre solo” es a la vez una tragedia y una paradoja. Una tragedia sobre el hombre solo. Una paradoja sobre el hombre libre.
Gustavo Montes es autor de “OFF familia”™s (Trilogía de Teatro Hurgente)”, editado por Hiru y cuya traducción al ruso se ha publicado en la revista “Dramaturgia Contemporánea”. Ha recibido el Premio Martín Recuerda por “En Negro” y declarado finalista del Premio para Textos Teatrales Madrid Sur por “Caleidoscopio”. Georbis Martínez ha participado en numerosos montajes con Teatro El Público de La Habana, dirigido por Carlos Díaz. En España ha trabajado, entre otros montajes, en “Palabra de perro” de Juan Mayorga, dirigida por Sonia Sebastián. Ha recibido el premio Adolfo Llauradó al mejor actor menor de 35 años, el Premio Caricato y el Premio de Actuación Masculina del Festival de Teatro de Camagüey.

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