sábado 29 abril 2006
Le petit dejeneur de Walter Benjamin
Por Gustavo Montes, à 10:56 :: TEATRO
Acabo de recuperar un texto breve de Walter Benjamin para la preparación de la tesis que espero terminar algún día sobre la convergencia de los códigos audiovisual y teatral. Con Bejamin me acordé del pintor Paco Serra, ahora exiliado en su retiro de Torreblanca. Hace unos años, le escribí un prólogo para un dossier en el que, haciendo un ejercicio de funambulismo, aplicaba el concepto de AURA, acuñado por el alemán en "La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica", a la lectura de su trabajo. Cuando lo leyó, el pintor me miró algo desilusionado y dijo: "Bueno, es tu visión".
No estamos locos (¿o sí?). Una serie que hemos desarrollado ha entrado con buen pie en una tele. "Hacedla", les ha dicho la Directora de Contenidos a Juan y a Gustavo (un tercer Gustavo, distinto al González y al Montes: somos como una plaga que se extiende), productores ejecutivos del proyecto y socios de una productora amiga. La serie es de un humor un tanto gamberro y, si nada se tuerce por el camino (un mar proceloso lleno de tiburones), pronto nuestros personajes vivirán su particular aventura catódica. Se titula... Mejor no dar nombres. Nunca se sabe quién puede estar leyendo esto y todavía faltan por atar algunos cabos. Sintoniza tu televisor. Vete preparando. Pronto asaltaremos tu pantalla.
Ayer llegó al Janagah una carta del
Estaba de fin de semana rural y de repente sonó el móvil. Era Maguy Magán, actriz y directora de teatro. No la conocía. Fue directamente al grano. Me habló de que había leído
Hoy se ha presentado en la Casa de América
Bibiana Arena es una bailarina y coreógrafa brasileña que reside en España. Sus espectáculos son historias contadas a través del cuerpo y del gesto. Mezcla distintos estilos, entre ellos el butoh japonés, con vivencias autobiográficas. Verla en escena es casi una conmoción. La programamos en la Sala Janagah el año pasado. La maleta, uno de sus espectáculos, me impactó por el erotismo desgarrado que hay en él. Ahora podemos ver La maleta de nuevo, junto a Rayas, Donde eso me toca, tú no alcanzas y Tacones en el
SOLDADO.-
Tras una opípara cena en La Talega y un café en El Gofre, algunos terminamos la noche en casa de Fran (lindos cuadros de pintores alcalareños en la pared, vitrina con libros escritos por el propietario y recuerdos de Praga, de Disney, de amigos). Estábamos Fran, periodista, novelista, profesor. Su pareja, Lucía, alta ejecutiva de una multinacional. Roberto, guionista de series de televisión. Nuria, mi pareja, coordinadora de prensa de un sindicato. Y yo mismo. Los mismos que nos habíamos reunido unos años antes por las mismas fechas, aunque faltaba Ruth, pareja de Roberto y psicóloga (quizás, por el camino que tomó la conversación, hubiera hecho falta su presencia).
He estado en Sevilla en Semana Santa. Más concretamente en
No hace mucho el
Antonio es esa clase de actor que ha ido ganando con los años. Lo recuerdo -mucha gente lo recuerda- en el personaje de Pelopincho de la serie de televisión "Lleno por favor" que emitió Antena 3. Era un actor de una comicidad efectiva. De ahí hasta ahora, ha ido caminando con paso seguro en su carrera. Lo hemos visto en un montón de papeles secundarios. Ha sido de esos secundarios robaescenas en la primera película de Iciar Bollaín, en el primer Torrente de Santiago Segura y en otras muchas. Últimamente, podemos verlo en "