jueves 20 abril 2006
BLASTED de SARAH KANE
Por Gustavo Montes, a las 11:07 :: TEATRO :: #10 :: rss
SOLDADO.-¿Nunca te había follado un tío?
IAN.-
(no contesta)
SOLDADO.-
Me parece que no. No es para tanto. He visto a miles de personas tratando de escapar de la ciudad, metiéndose en camiones como si fueran cerdos. Las mujeres arrojaban a los niños a bordo con la esperanza de que alguien los cuidara. Algunos morían aplastados, a otros les sacaban los ojos. He visto incluso a niños con la cara destrozada. Una jovencita que violé se metía la mano dentro tratando de sacarse mi semen. He visto a un hombre hambriento comiéndose la pierna de su mujer. Las armas están aquí, y ya no van a desaparecer jamás. Así que no te pongas melodramático sólo por tu puto culo.
IAN.-
¿Vas a matarme?
SOLDADO.-
Siempre pensando en ti mismo, en tu propio culo.
Oí hablar de Sarah Kane cuando ya se había convertido en un mito: se suicidó en 1999. No tenía treinta años y ya se sentaba a la derecha en el Club de los Suicidas. Haciendo honor al título de su -creo- primera obra, reventó. Se convirtió en objeto de estudio de psiquiátras y psicólogos, de cazadores de mitos literarios. Pero, más allá del mito, en Sarah Kane están Pinter y Beckett. La técnica. La escritura. Cierta filosofía. Pero ella no sólo escribe. Dispara. Construye teatro a base de disparos. Hay quien la acusó de tremendista. ¿Y qué?
Comentarios
1 El sábado 22 abril 2006 a las 14:38, por Lobo
Comentar