jueves 29 junio 2006
No hay subvención de la Comunidad de Madrid para el TEATRO HURGENTE
Por Gustavo Montes, à 12:28 :: TEATRO
Acabo de colgar el teléfono con una sensación no por esperada menos desoladora. Un funcionario de la Consejería de Cultura y Deportes de la Comunidad de Madrid me acaba de decir que el proyecto "Teatro Hurgente: Trilogía de Trilogías" no figura en la lista aprobada por la Consejería para recibir una de las diez ayudas de 5.000 euros destinadas a las personas físicas para la creación y desarrollo de las artes escénicas y cinematográficas. Es una subveción para autores, pero pensaba dedicar el dinero a la producción de las obras. "No es por problemas administrativos", me ha dicho el funcionario a modo de consuelo. He deducido entonces que sería por problemas creativos (mi fe en las instituciones se niega a pensar en problemas de carácter más oscuro que pudieran derivarse de la naturaleza política del Teatro Hurgente). No sé. Quizás tengan razón. Quizás el Teatro Hurgente no sea algo tan importante para la administración autonómica como lo ha sido para nosotros y nuestro público en estos dos años largos. O quizás los diez proyectos aprobados sean mucho más interesantes para la cultura madrileña que el Teatro Hurgente. Lo digo sin ironía. A fecha de hoy, no sé qué proyectos ni qué autores han sido los afortunados. Pero seguro que son buenos proyectos y buenos autores.
¿Cuántas veces pensé en hacer lo que ha realizado la gente de "Rompamos el Silencio" al pasar por la calle Cedaceros y contemplar el esqueleto del Teatro-Cine Bogart? Romper la verja. Entrar en la sala. Sentarme en una de las butacas y contemplar la pantalla vacía. Solo en medio de la nada. En 1995 había casi 700 espacios de teatro en Madrid ciudad. Hoy existen sólo 216, pese a que en los últimos años se han ido abriendo algunos.
Dentro de unos meses, si todo va bien, viajaré al LANTISS invitado por su director, Luis Thenon, y con una ayuda para profesionales de la cultura que me ha concedido el Ministerio de Carmen Calvo. El LANTISS (Laboratoire des nouvelles technologies de l’image, du son et de la scène) se inauguró en Quebec el 2 de abril de 2004. Más o menos cuando el director de escena Gustavo González y y yo mismo poníamos en marcha las primeras obras de TEATRO HURGENTE junto a la gente del Janagah. Entre los DIEZ MANDAMIENTOS (Y DOS REVELACIONES ADICIONALES) del TEATRO HURGENTE había uno que hacía una referencia directa a la multidisciplinalidad. En la puesta en escena siempre nos quedamos cortos en esto. Más que nada por una cuestión meramente presupuestaria. El equipo de Luis Thenon ha concebido el LANTISS como un laboratorio de investigación higt tech en el que tecnología y artes escénicas convergen de una manera natural. El LANTISS hace gala de una filosofía multidisciplinal y une en un mismo espacio y con un mismo objetivo a profesionales de la escena y a investigadores en ciencias aplicadas. Una apuesta arriesgada por su alto coste económico, pero que sostenida en el tiempo puede abrir el camino de una nueva forma de concebir y hacer teatro.
Leyendo la prensa, me acordé de un verso que escribí hace años, cuando eras más joven y tomaba sucios trenes que iban hacia el norte, como diría el amigo Sabina. Era algo así como ...en aquella charca espesa donde, de niño, vi cerdos flotando. No recuerdo más. Pero no importa. Tampoco viene al caso. Hoy publica El Mundo algo nuevo sobre el Teatro Albéniz. La información, firmada por Isabel Longhi-Bracaglia, resulta inquietante. Básicamente viene a decir que la protección como edificio singular se hubiera podido mantener si el gobierno de Esperanza Aguirre no hubiera retirado el recurso de casación presentado por el anterior presidente, a la sazón Ruiz-Gallardón.
Ayer fui a ver
Leo en