lunes 12 noviembre 2007
Chamaco y la sombra del referente
Por Gustavo Montes, à 12:47 :: TEATRO
Ayer leí de un tirón Chamaco en un café, mientras fumaba, entre sorbo y sorbo de un cortado. Hacía unos días me había encontrado en la misma mesa con Abel González Melo, el autor de la obra que tenía entre las manos, intercambiando libros y dedicatorias. Ahora devoraba Chamaco -la obra teatral por la que su autor consiguió el premio de dramaturgia de la Embajada de España en Cuba- lentamente, paladeando los churros, el asado, las papas, la pizza, las manzanas cubanas al mismo tiempo que lo hacían los personajes, hasta compartir con ellos la dificultad de masticar el precio de la comida. Una bola dentro de la garganta. Me encontraba en Malasaña, bajo el peso de la cotidianeidad occidental, observando desde una ventana del café a los héroes del Dos de Mayo, con su botella de cerveza por espada, en el centro de la plaza del mismo nombre. Como en las películas fantásticas, un giro de cámara me trasladó a ese parque de La Habana.