El dramaturgo y narrador ha viajado desde Estados Unidos, donde reside, para acudir al estreno madrileño. Hace unas semanas le escribí un email solicitándole algunos datos para preparar la nota de prensa del estreno. En su correo de respuesta me decía: “Para mí el estreno en Madrid supone una satisfacción emocional a través del idioma que es lo que confirma nuestras señas de identidad creadora. Además, representa una oportunidad para descorrer la Cuba detrás del telón que llevamos todos los cubanos en nosotros más allá de la distancia y las dificultades”.

El montaje de La navaja de Olofé está a cargo del director y actor cubano afincado en España Mauricio Rentería> y de su compañía, Olofé Teatro. “Mauricio Rentería Llerena pertenece a una generación mucho más joven que la mía -me dice Montes Huidobro-, y esto indica que el vínculo de continuidad de los cubanos se reafirma, puesto que Mauricio es hijo de Lilliam Llerena y Pedro Rentería, excelentes actores cubanos, que además interpretaron mis obras en Cuba (Lilliam) y en Estados Unidos (Pedro). La casualidad de que ahora lo haga Mauricio, al que no conocía y que a su vez se encontró de forma imprevista con mis textos, es significativa dentro del teatro, y casi a niveles trascendente de relaciones imponderables”.

La navaja de Olofé recrea un crimen pasional en pleno festival santiaguero. Es una obra corta que le da título al espectáculo compuesto por dos obras cortas más, La soga, un monólogo sobre el suicidio cotidiano, y Los acosados, la historia de una pareja que centra su relación en la posesión de cosas. Junto a Mauricio Rentería interviene en el montaje, la actriz y percusionista Izaskun Cruz. “Las tres piezas, que a primera vista son diferentes, están unidas en su propia disonancia, en la propia alteración rítmica que hay detrás de ellas”, concluye Montes Huidobro su email. Sin duda, este jueves por la noche es una buena ocasión para encontrarse con un teatro casi desconocido en España.